Propuesta Para Hacer Llegar el Internet a Todos los Mexicanos
De Internet Para Todos
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[editar] Introducción
Esta es una propuesta para hacer llegar el Internet a todos los mexicanos en una forma que pueda ser usada como reemplazo de los servicios de telefonía fija básica, larga distancia nacional, telefonía móvil básica y TV por cable básico, además de servir para acceder a todos los servicios disponibles en la red actualmente.
La existencia de redes y frecuencias en poder del Estado en este momento nos pone en un lugar único en el planeta y en nuestra historia como país para alcanzar un cambio ambicioso, de la envergadura de los grandes cambios que vivimos en 1810 y 1910, pero sin que se requiera de una gota de sangre para lograrlo. Es más, no se requiere siquiera de la intervención del poder legislativo, tan sólo convenciendo al presidente Felipe Calderón de la bondad de este plan, podríamos hacerlo realidad en los próximos 3 años.
[editar] Los hechos
- La red eléctrica en México cubre alrededor del 90% de la población. La red telefónica alcanza algo así como el 35% del País y la red de cable no cubre ni al 15% quizás.
- La CFE tiene derechos de paso y uso de espacio público en todos los municipios donde opera.
- WiMax es una tecnología muy reciente pero completamente operacional en varios mercados.
- Actualmente ciertas frecuencias capaces de cargar WiMax están bajo control del Estado, no se han licitado aún.
- La red eléctrica es de propiedad estatal y es la única red pública que queda.
- Las redes de telefonía y cable no cumplen su función de redes públicas debido a múltiples factores, como la captura regulatoria de la Cofetel por parte de los grandes concesionarios y la laxitud con la que el poder judicial otorga amparos a los concesionarios, entre otros.
- La CFE cuenta con capacidad inutilizada de fibra óptica entre varias ciudades del País, además de algunos segmentos urbanos anteriormente operados por LFC.
- BPL o PLC es un conjunto de tecnologías para transmitir señales de datos sobre redes eléctricas. La estandarización de dichas tecnologías es un proceso que podría concluir en los próximos meses. Una implementación paulatina de BPL sobre algunos segmentos de la red eléctrica de la CFE sería usada por la red pública que proponemos como un backbone auxiliar.
- El acceso a Internet de banda ancha como un derecho está siendo reglamentado en otros países, como España y Finlandia. Suiza ha acogido este derecho en su legislación desde el 2006.
- La noción de acceso universal es letra muerta en México debido en gran medida al sentido patrimonialista que las compañías de comunicaciones tienen al respecto de las concesiones que el Estado les otorga sobre el espectro. Cambiar leyes y cultura puede tomar décadas, salvo que un cambio tecnológico disruptivo como el que proponemos acelere el proceso a unos cuantos meses. Con el acceso universal a un puerto de IPv6 a 1 Mbps garantizado por el Estado de forma rotunda, en cuanto a que sería proporcionado vía infraestructura pública, el acceso universal sería una realidad en los próximos 3 años.
- Conforme al Banco Mundial, cada 10 puntos porcentuales de penetración de la banda ancha generan 1.3% de crecimiento en el PIB. Extender la banda ancha al 50% de la población nos daría una tasa de crecimiento de al menos 6.5% al año.
[editar] La idea
Unir entre sí una decena de miles de postes de energía eléctrica en las ciudades y pueblos de México vía fibra óptica y en algunos casos equipo de BPL; poner sobre los postes antenas de WiMAx e interconectar las ciudades por la fibra óptica de CFE.
Cubrir con un mesh de WiMax el territorio nacional en una red que permita acceso a cualquier persona a 1 Mbps en la mayor parte de la superficie urbana y semiurbana de México en un primer momento y del resto del País a largo plazo.
Unir la red pública que se propone con las redes actuales de telecomunicaciones en convenios de peering. (Sólo IP)
De esta manera, los puntos fundamentales serían: a) El acceso a una red nacional de IPv6 debe ser una garantía de todo mexicano, gratuitamente a toda persona física y por peering a toda persona moral.
b) La red de fibra óptica de la CFE y las capacidades de transmisión de datos de la red eléctrica en su conjunto deben ser usadas para beneficio público y toda licitación que se haga de ellas deberá preveer el derecho de acceso mencionado en el punto anterior.
c) Las frecuencias en poder del Estado que sean capaces de cargar datos a alta velocidad deberán licitarse sólo cuando sea para proveer el derecho de acceso previsto en el punto a.
Aquí se puede encontrar más Información Técnica relevante
[editar] El escenario posible
En 3 años pasaremos de ser una de las naciones más atrasadas en acceso a Internet a una de las más conectadas.
- Los usuarios podrán comprar equipos compatibles con WiMax con quien ellos deseen y tendrán la opción de utilizar la conexión gratuita de hasta 1 Mbps, o contratar planes pagados de mayor velocidad (10+ Mbps) con los proveedores privados de telecomunicaciones.
- Se creará un nuevo mercado para empresas que provean equipos para el aprovechamiento de la red. Algunos de estos equipos se usarán como el celular, otros como una caja de TV por cable, otros más como un sistema telefónico fijo.
- Un gran porcentaje de los mexicanos contará con al menos un aparato de comunicación vía voz por IP con el que podrán comunicarse por todo México sin cargo alguno.
- La disponibilidad de conectividad fomentará el teletrabajo. Más personas podrán realizar sus actividades laborales desde sus hogares, lo cual resultará en una disminución del tráfico, contaminación ambiental e incluso en un fortalecimiento de las relaciones dentro de la familia ya que los padres/madres podrán estar más tiempo con sus hijos.
- Microempresarios regionales, como lo serían unos fabricantes de tamales en Oaxaca, comenzarán a comercializar sus productos en otras ciudades, usando las comunicaciones gratuitas proporcionadas por el Estado y las aplicaciones de comercio y logística que se crearán una vez que todos estemos conectados y todos podamos acceder a la red de forma igualitaria. Esto fortalecerá las economías regionales.
- Estudiantes y nuevos empresarios crearán nuevos servicios sobre la red que puedan ofrecer a un mercado global. Estos serán empresarios de la economía del conocimiento, que no requieran de monopolios ni de concesiones del Estado para ser exitosos.
- Surgirá un nuevo mercado de compañías que provean servicios para el aprovechamiento de la red. Algunos ejemplos:
- Compañías que revenderán señales de TV de resolución estándar vía IP,
- Compañías de VoIP
- Compañías de contenido
- Compañías que den salida IP al resto del mundo
Un esfuerzo de esta magnitud hoy, replicará en generación de empleos y riqueza para todo nuestro país.
[editar] Lo que ganaría México
- Una red verdaderamente pública de telecomunicaciones a nivel nacional cuyo esquema de propiedad y regulación la exentaría del proceso litigioso que es usual en México para este tipo de casos.
- 1 Mbps para cada persona que habita el país sin costo directo para el usuario.
- Red inalámbrica que a largo plazo abarcará 90% del país y que permitirá acceder el Web, usar VoIP y cualquier otra aplicación que quepa en 1 Mbps.
- Se romperían los monopolios en telecomunicaciones sin necesidad de regular a los operadores actuales.
- Los proveedores de telecomunicaciones existentes serían estimulados para proveer servicios de alto valor agregado poniendo al País a la par de las naciones avanzadas en términos de acceso tecnológico.
- Los convenios de peering de la red pública serían abiertos a quien quiera interconectarse. La regulación de la red sería casi por completo de carácter técnico. Se minimizarían las posibilidades de exclusión de actores. La monopolización de la red no sería posible.
- Se abriría de forma masiva el potencial de construcción de negocios sobre una red que cubra a casi toda la población, que permita convenios de peering y que sea usada por un alto porcentaje de la población para acceder a Internet, ver TV en resolución estándar, hacer llamadas de voz y demás servicios básicos que cabrían en el ancho de banda público.
- Este último punto sería un detonador de riqueza no dependiente de concesiones ni contratos con el gobierno. Un verdadero igualador en el panorama actual que favorece la monopolización y la desigualdad.
[editar] ¿Qué sucederá con las empresas privadas de telecomunicaciones?
De primera vista, podría parecer que esta propuesta pone en peligro a las empresas de telecomunicaciones que se dedican a proveer servicios de conectividad actualmente. Sin embargo, esto no es así. Simplemente se les quitaría el segmento más básico de su oferta, lo cual los orilla a moverse hacia la provisión de servicios de mayor calidad y valor agregado. Visto desde este modo, el mejorar la oferta de productos, llevará a estas empresas a especializar sus servicios y contribuir al desarrollo de talento tecnológico nacional. Algunos ejemplos de estos servicios son:
- TV de alta definición bajo demanda
- Acceso de alta velocidad para hogares (10+ Mbps) y empresas (50+ Mbps),
- Aplicaciones en la nube para toda clase de necesidades de negocio
Las posibilidades son infinitas. Más alla de debilitar a estas empresas, las estaríamos impulsando para convertirse en líderes globales, que lleven sus servicios hacia otros países que al igual que México detonen su conectividad. Queremos que el perfil de la compañía de telecomunicaciones mexicana del siglo XXI sea el de una empresa innovadora y competitiva globalmente, no el de empresas que viven de "ordeñar" a un mercado local cautivo.
Por otro lado, la regulación de mercados tiene un alto potencial para producir distorsiones y en algunos casos injusticias. Por ejemplo, el que Telmex no cuente con una concesión para conducir señal de video por su red tiene sentido desde el punto de vista de que se pretende evitar la concentración del mercado de TV, pero para el usuario es una desventaja el no poder contratar con varios proveedores un servicio comparable o equivalente. La mejor forma en que la idea de convergencia digital pueda funcionar es liberalizando por completo el primer escalón de servicios a través de una red como la que proponemos y dejando que los distintos proveedores compitan entre sí por el mercado de alto valor agregado.
[editar] El costo
Una fracción infinitesimal de lo que hoy cobran las compañías de telecomunicaciones por proporcionar servicios básicos cuyas tecnologías datan de los siglos XIX y XX. Habría un ahorro para la totalidad de la sociedad de forma casi instantánea.
No hay costo por el uso del espectro y un gran parte de la red funcionaría sobre éste, gracias a la topología mesh que se propone.
Las antenas de WiMax pueden cubrir un radio de hasta 50 Km (7,854 Km2) cada una en condiciones ideales, aunque 5 Km (78.54 Km2) es más realista para ambientes urbanos y hasta 2 Km (12.57 Km2) o menos en ciertas condiciones.
Un millar de antenas podrían cubrir un importante porcentaje del territorio metropolitano del País de forma inicial. En muchos casos la antenas serían instaladas sobre algunos de los postes de energía eléctrica existentes o se suplantarían dichos postes por unos capaces de cargar simultáneamente la línea eléctrica y la antena de WiMax. En algunos casos la torres se instalarían sobre propiedad estatal o pública. Se minimizaría el costo de adquisición o renta de inmuebles para las torres.
El costo de construir una torre de celular al día de hoy fluctúa entre 1 y 2.6 millones de pesos y presumiblemente el costo de cada torre de WiMax sería equiparable. Con lo que se proveía año con año a LFC se podrían construir alrededor de 10 mil antenas, suficientes para dar una cobertura de buena densidad en áreas urbanas y semiurbanas de México. Un primer tramo de mil antenas, capaz de cubrir la mayor parte de la superficie de las tres metrópolis del país, se podría pagar con gasto corriente.
Presumiblemente la red atraerá más tráfico del que se expedirá hacia el resto del Internet. Los ingresos generados por ello serán usados para mantenimiento y expansión.
El costo de los equipos terminales sería cubierto por cada usuario. La interconexión sería por peering. El costo de mantenimiento de la red se agregaría marginalmente al costo de operación de la CFE. El incremento en el valor de su output, y por tanto en su productividad, sería instantáneo.
En resumen, el costo de avanzar al País al siglo XXI con la fuerza que no tiene ninguna otra nación actualmente es marginal y no se requiere de cambiar el marco legal/regulatorio.
[editar] Conclusión
Como nación, darnos el lujo de perder esta gran oportunidad va a ser algo que lamentaremos por generaciones, porque la otra opción es, si nos va bien, que todo siga igual, que mantengamos nuestras raquíticas tasas de crecimiento, que los monopolios sigan reinando y expoliándonos consuetudinariamente, que los poderes fácticos hagan de la economía lo que se les da la gana y que el gobierno viva bajo el chantaje permanente de las televisoras. Si nos va mal, todo lo anterior puede desembocar en un estallido social violento como no lo hemos visto en 100 años.
Nos puede ir mejor. Todo es cosa de unirse y conseguir que el ejecutivo escuche. Si éste conoce sobre el potencial que tiene México y decide ignorarlo para favorecer el estatus quo, la revolución del 2010 habrá de cobrárselo a todo México.
Una red verdaderamente pública de comunicaciones con acceso universal gratuito nos permitirá volver a soñar con un futuro como País. La revolución tecnológica implícita puede ocurrir como resultado de decisiones que son actualmente competencia exclusiva del ejecutivo. Es la clase de hilo con el que están tejidas las grandes épicas de la política universal.
Pero no nos engañemos, si un presidente tiene la capacidad de resistir la presión de los incumbents, de la prensa y de quien sea y echa andar una red pública de la naturaleza descrita en estas líneas, vamos a tener un nuevo villano en la tele de hoy y otro prócer en los libros de historia del mañana.
